jueves, agosto 14, 2008

Un mundo sin camiones



No deja de ser reconfortante transitar por una carretera sin tener que ir detrás de un camión o una hilera de camiones.

Las carreteras son escenario de un conflicto que ya va para tres semanas sin solución a la vista. Hay opiniones divididas entre quienes apoyan las caravanas escoltadas por la Policía y quienes persisten en una protesta que puede traducirse en desabastecimiento y carestía.

Pasaron las gloriosas épocas en las que el peso de la carga la asumían los Ferrocarriles Nacionales, empresa industrial y comercial del Estado que tuvo un entierro de tercera en medio de escándalos de corrupción.

El ferrocarril en Colombia transportó el cáfe y hoy sigue llevando el carbón en la Costa Atlántica. Son célebres las referencias que hace Gabriel García Márquez de un tren infinito que sacaba bananos de Macondo y que después de la masacre de 1928 cargó muertos hasta el mar.

En el suroccidente, el Ferrocarril del Pacífico conectaba a Buenaventura con Cali y el resto del país. Hoy quedan apenas los vestigios de rieles que envejecen con el sol.

Ahora, son los dueños de los tractocamiones los que ponen las condiciones y tienen al país sin insumos ni alimentos. Resulta insólito, eso sí, que los mismos choferes lleven a sus esposas e hijos al sitio del conflicto para quedar como víctimas luego de los enfrentamientos con la fuerza pública.

No voy a terciar en la polémica. Lo único que quiero expresar es que hay una posición arrogante de parte y parte. La historia y las malas decisiones nos condenaron a estar sin tren. Es grato viajar sin camiones...pero también preocupa la irresponsabilidad con la que los camioneros manejan la protesta social.

miércoles, agosto 13, 2008

Taller en Buenaventura



Esta foto hace parte de la actividad cumplida el mièrcoles 13 de agosto en Buenaventura

jueves, agosto 07, 2008

"Patada de ahogado" con la primicia de la Operación Jaque



Por JORGE MANRIQUE GRISALES

Cuando se revelaron las imágenes inéditas de la Operación Jaque que permitió la liberación de 15 secuestrados en poder de las FARC, más de un director de medios se rasgó las vestiduras diciendo que no era correcto que un solo medio, en este caso el Canal RCN, tuviera acceso al material… Todo se reduce al “pataleo”, pues así se diga que la “chiva” no es importante, sigue doliendo mucho cuando alguien se anota una primicia informativa.

El asunto tiene varios aspectos que vale la pena analizar. El primero es el control de la información. Hoy, la tecnología le permite a cualquier ciudadano grabar un acontecimiento en su celular. De hecho, las impactantes imágenes de las torturas en las cárceles iraquíes por parte de las fuerzas estadounidenses no fueron fruto de los acuciosos periodistas de CNN o la ABC. Las revelaciones se conocieron en Internet a través de videos grabados por los mismos soldados norteamericanos en sus celulares.

Otro aspecto tiene que ver con lo que Ramonet denomina la mercantilización de la noticia. Son los mismos medios los que se han vuelto en una oportunidad para quien tenga el video del OVNI captado con la camarita casera. Se pagan sumas absurdas, pues la “chiva” se tiene o no se tiene y punto.

Causó curiosidad ver como después de conocidas las imágenes de la Operación Jaque, periodistas como Darío Arizmendi, director de “6 a.m., Hoy por Hoy”, reclamaban con vehemencia un castigo ejemplar para quien le entregó las imágenes al Canal RCN. Ya no había nada que hacer. La noticia le había dado la vuelta al mundo y el crédito fue para quien la publicó primero.

Ahora bien, la competencia de RCN, sintió un ligero consuelo cuando en la Casa de Nariño se leyó un inocente comunicado anunciado las consabidas investigaciones exhaustivas. Hasta el propio Darío Arizmendi pregonaba a los cuatro vientos las palabras del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, calificando la entrega de las imágenes a un medio de comunicación como “un acto de traición a la patria”. Lo cierto era que el especial de RCN seguía siendo la noticia del día.

Me pregunto si también fue traición a la patria, en este caso a los Estados Unidos, el hecho que William Mark Felt, número dos del FBI, más conocido como “garganta profunda”, le diera pistas a los periodistas Carl Berstein y Bob Wooward para que destaparan el escándalo Watergate que a la postre provocó la renuncia en 1974 del presidente Richard Nixon, quien se hizo reelegir gracias a maniobras sucias, pagadas con dineros públicos.

Como periodista recuerdo muy bien cuando un grupo élite del Ejército dio de baja el 2 de diciembre de 1993 a Pablo Escobar en Medellín. A todos nos tocó trabajar muy duro buscando los detalles de la que en ese momento era noticia más importante del mundo. Todo lo hicimos muy bien, pero el único medio que sacó en primera página la foto del cadáver de Pablo Escobar fue El Tiempo. Eso sí que dolió. Hasta un ingenuo jefe de información de la época anunció que iba a solicitar a la Procuraduría una exhaustiva investigación para saber quién le había dado la foto al periódico de los Santos o cuánto se había pagado por la “chiva”. Que yo sepa no han condenado a nadie por la foto de Escobar. Igual pasará con la lapidaria frase del ministro Santos con respecto a la Operación Jaque. Lo más claro de todo esto es que con las imágenes del Canal RCN el país volvió a sentir el alivio de saber que 15 colombianos regresaron al seno de sus familias gracias a una argucia bien tejida por el Ejército….Lo demás es “patada de ahogado”.

lunes, junio 30, 2008

CUANDO LAS FARC LE JUGABAN A LAS PALABRAS

Hace 21 años, Tirofijo, Cano y Jacobo Arenas hablaban de paz con Rafael Pardo, Ricardo Santamaría, Jesús Antonio Bejarano y Carlos Ossa. Detalles de una noche con el Secretariado de las FARC.

JORGE MANRIQUE GRISALES

La orden vino del otro lado de la línea telefónica. Había que estar a las cinco y treinta de la mañana en las instalaciones de Helicol para volar hacia “Casa Verde”. La orden del jefe de redacción incluía pasar por el departamento de fotografía y retirar una cámara, pues sólo había cupo para una persona de “El Espectador” en el helicóptero. Total había que ir preparado para registrar en palabras y fotos el encuentro de la Comisión de Verificación de Cese al Fuego con el Secretariado de las FARC.
Era febrero de 1987. Virgilio Barco llevaba seis meses en el gobierno y el proceso de paz con las FARC tambaleaba por la desinformación. Por esta razón, se decidió crear una Comisión de Verificación para tratar de mantener las condiciones de cese al fuego y tratar de avanzar en los temas de una agenda incierta.
Aún era de noche cuando arribamos a Helicol, cerca al aeropuerto Eldorado. Allí estaban el entonces comisionado de Paz, Carlos Ossa Escobar, Rafael Pardo Rueda, Ricardo Santamaría y Jesús Antonio Bejarano. Un poco alejado y pendiente de su cámara fotográfica estaba el hijo de Ossa Escobar quien para la época tendría unos10 años de edad.

Navegando entre la niebla

Escrutando el cielo, algunos de los allí presentes hacían vaticinios sobre el tiempo reinante en “Casa Verde”. El caso es que la reunión debía realizarse con carácter urgente, pues había mucho malestar por acusaciones de parte y parte. Casi a las siete aterrizó el gigantesco helicóptero amarillo de la Gobernación de Antioquia piloteado por un veterano capitán a quien todos le decían “El Culebro”. Ese mismo aparato se haría tristemente célebre meses después, pues en él perdería la vida el dirigente conservador J.Emilio Valderrama.
Con la experticia que le dieron los años transportando por los aires tubería para construir el oleoducto en Orito, Putumayo, “El Culebro” remontó los cerros tutelares de Bogotá. Las nubes aparecerían y desaparecían como fantasmas. Al cabo de unos minutos y de consultas con Carlos Ossa, el helicóptero aterrizó en la Base Aérea de Apiay, cerca Villavicencio. Allí se abasteció de combustible y recogió a un nuevo pasajero. Se trataba de un desmovilizado de las Farc. Un adolescente con rasgos indígenas que iba vestido de camuflado sin insignias.
A los periodistas jamás nos dijeron cuál era el itinerario. Todos esperábamos aterrizar en la legendaria “Casa Verde”, tantas veces registrada por las cámaras de televisión en el gobierno de Belisario Betancur. El helicóptero remontaba cañoñes y “El Culebro” no apartaba la vista de la ventanilla de piso, cercana a su pié izquierdo, y que le permitía vigilar la cercanía del terreno. Varias veces intentó ingresar por una pared de nubes, pero el aparato volvía a dar la vuelta. Finalmente encontró “el hueco” y pasó. Casi al mediodía estábamos aterrizando en un sitio que no se parecía en nada a Casa Verde. Varias instalaciones construidas con tablones y cubiertas con plástico negro componían aquel campamento, ubicado mucho más arriba de Casa Verde en el reino de una niebla que lamía las montañas y no permitía ver mucho más allá. Por seguridad, la reunión no se hizo en Casa Verde, nos explicaron después.
A boca de jarro, y después de evadir el ventarrón de las aspas del helicóptero nos recibieron Jacobo Arenas y Alfonso Cano. Vinieron los saludos y los regalos que Ossa Escobar había traido para los comandantes. Después de observarnos cuidadosamente, Jacobo Arenas le pidió al “Culebro” que le prestara el ejemplar de El Colombiano que traía en su mano. Allí pensé que, sin empezar la reunión, yo ya había cometidos dos errores. El primero no haber llevado ejemplares de El Espectador y el segundo que ya le había tomado las fotos al comandante sosteniendo en sus manos un medio distinto al mío. El hijo de Ossa Escobar andaba feliz correteando las gallinas y un gato en quienes gastó todo el rollo de su cámara desechable. No le quedaron fotos para sacarse con los guerrilleros como le había indicado su papá cuando le entregó la cámara en Bogotá.
Después del protocolo, almorzamos gallina preparada en un generoso fogón de leña. Nos explicaron a los periodistas las reglas de juego. El delegado del Gobierno y los miembros de la Comisión de Verificación se reunirían con los comandantes de las Farc a puerta cerrada. Al final de la reunión entregarían un comunicado de prensa y algunas declaraciones.
Alfonso Cano trajo un juego de crucigrama en el que se arman palabras con letras que se van colocando en un tablero. Cada letra tiene un puntaje. “Como esto se puede demorar, pueden jugar entre ustedes y si quieren con algunos de los compañeros”, dijo con simpatía. Por allí pasaban hombres vestidos de camuflado y prendas de uso privativo de la Policía Nacional. El campamento podría albergar unos doscientos combatientes.

Llegó “Tirofijo”

El hijo de Carlos Ossa era bueno con las palabras. La tarde transcurría apacible y sin afán. El piloto aseguró que ya no había retorno a Bogotá, pues el cielo se había cerrado y la Comisión no había terminado su reunión a tiempo. Cerca de las seis pasó algo que habíamos esperado durante todo el día. Llegó el comandante Manuel Marulanda, alias “Tirofijo”. Como cualquier campesino que termina su jornada, regresó a la casa al caer la tarde. Venía con botas de caucho, machete y revolver al cinto, ruana y sombrero. Saludó a cada uno de los periodistas. Era de pocas palabras. Luego se fue para la cocina. Una guerrillera sacó un platón con agua caliente y comenzó a lavarle los pies. Alfonso Cano informó que la reunión estaba a punto de terminar y nos pidió un poco de paciencia. “Si ya está aburrido de jugar crucigrama puede ir a la cocina y hablar con las compañeras que están allí”, me dijo en tono amable.
En la cocina me tomé un café al calor del fogón de leña. Allí hablé con una joven llanera de ojos verdes que hizo parte de las células urbanas de las Farc en Bogotá. “Una vez el Ejército me capturó y me tuvieron no sé donde. Me torturaron y de un momento a otro me dejaron libre porque ya se había iniciado el proceso de paz con Belisario”. Me fui para Villavicencio y de allí los comandantes me trajeron para este lado donde he estado más tranquila…. Aquí, todos, hombres y mujeres, cocinamos y hacemos los oficios”, comentó la combatiente.
A las siete pasadas terminó la reunión. Se leyó el comunicado y se respondieron algunas preguntas. El tema central era el de las comunicaciones. Los organismos de seguridad del Estado habían capturado los correos humanos de las Farc y las órdenes de cese al fuego no se cumplían por falta de información. En este sentido se establecieron protocolos para garantizar que todo aquello que saliera del Secretariado y que contribuyera a fortalecer el proceso de paz no fuera objeto de interceptación por parte de los agentes del Estado.

Jacobo, alcalde de Bogotá

Una vez pasó el agite de las cámaras y las grabadoras, Jacobo Arenas nos invitó nuevamente a pasar a la mesa donde habíamos estado jugando crucigrama toda la tarde. Procedió a destapar los regalos que le trajo el comisionado. Libros, revistas, tabacos cubanos (Cohiba para más señas) y coñac. A pesas que el coñac vale oro en esas latitudes no dudó en ofrecer una ronda a los asistentes. Ya más distensionado el ambiente, dijo, en medio de una carcajada, que ése era también un sacrificio que hacía por la paz de Colombia.
Arenas habló de los tiempos cuando fue estafeta de un alto oficial del Ejército colombiano, de sus aspiraciones políticas, de su sueño por un país más igualitario, de las platas de los grupos económicos, del papel de los medios de comunicación… “Me hubiera encantado ser alcalde de Bogotá…. Ustedes se imaginan las gigantescas marchas que habría encabezado?.... Pues eso es lo bueno de Bogotá”, señaló.
De la rueda de prensa pasamos a la tertulia, pero el comandante Manuel Marulanda ya tenía sueño y no había participado mucho en la conversación. Desde hacía ya bastante rato el hijo de Carlos Ossa había tomado posesión de la cama de Jacobo Arenas y dormía plácidamente. “Tirofijo” se despidió de todos. Dijo que tenía que ir a un campamento ubicado mucho más arriba de donde estábamos. Llevaba en su mano una linterna.
Arenas y Cano continuaron con la velada hasta altas horas de la noche. Pensamos que íbamos a amanecer allí, sentados, pero el frío fue pegando cada vez más duro. Al cabo de un rato nos informaron que ya estaban listos los alojamientos, que había cobijas pero no colchones. En un intento desesperado por tratar de dormir bien, pedí una almohada, petición que después de algunos minutos se me concedió.
El día abrió limpio en la montaña, el panorama estaba completamente despejado y se veían muy claramente los cañones que remontó “El Culebro” el día anterior para llegar hasta dónde estábamos. La cosa era de afán, pues en cualquier momento la niebla podría tapar todo. Una pasada rápida por el chorro helado de la cañada despejó los rastros de sueño y coñac. Caldo de papa y chocolate nos despidieron del campamento.
Han pasado 21 años desde aquel febrero de 1987. Algunos de los actores de aquella reunión ya no están. Jacobo Arenas, moriría a los pocos años de muerte natural. Jesús Antonio Bejerano, caería asesinado después de dictar clase en la Facultad de Economía de La Nacional. Manuel Marulanda, moriría 21 años después en esas mismas montañas de las que se negó a salir. Carlos Ossa Escobar aspiraría a la alcaldía de Bogotá y terminaría su vida pública después de un escándalo por posesión de marihuana. Ricardo Santamaría sería embajador en Cuba y director de medios de comunicación. Rafael Pardo Rueda se convertiría en ministro de Defensa en el gobierno de César Gaviria y hoy en aspirante a presidente. Alfonso Cano es hoy el comandante máximo de las Farc. Posiblemente y si la historia es cíclica Pardo y Cano volverán a verse las caras en un escenario donde, por ahora, no valen las palabras.

martes, marzo 25, 2008

EL DERECHO A VER CINE

Soy un aficionado a leer los comentarios sobre cine en los periódicos, no porque me apasione volverme un experto en la materia, sino para contrastar los juicios de los “sabios” del séptimo arte con la realidad de la penumbra de la sala de cine. También escucho uno que otro programa de radio donde recomiendan ésta o aquella película.

Lo que no soporto es que alguien haya dicho en radio Caracol que una de las películas que se estrenó en Semana Santa es tan mala que no se explica cómo le siguen financiando cintas a ese director. Menos mal que el comentarista no es quien paga. Hablamos del mismo director de “Godzila” y el “Día de la Independencia” que reportaron récords de taquilla por las razones que fuera. Esto demuestra que hay una cosa que no cambia en la gente: el deseo de imaginar, soñar.

Si el cine fuera sólo para los intelectuales, se perdería el encanto de cintas como "Batman" en la que Jack Nicholson realizó un excelente papel interpretando al perverso Guazón… Qué pena señor comentarista… Me quedo con aquello que me reconcilia con el matiné de hace muchos años, cuando íbamos a función doble a ver películas de vaqueros y a Buck Rogers con unos efectos de cocina barata que hoy dan risa, pero que en aquella época nos excitaban la mente.

Voy a cometer un sacrilegio al confesar que me quedé dormido viendo “Apocalipsis Now”… ¡Qué vergüenza! Sin embargo, me reconforta saber que a cine también vamos personas comunes y corrientes que buscamos algo que un colega que enseña Literatura me confesó una vez que le pregunté cuál era la clave del éxito para que a su clase asistieran puntuales sus estudiantes: evadirse…Volarse de la realidad y entrar a un mundo mágico… Gracias a Dios para mí el cine sigue siendo eso.

No me da pena decir que me gocé 10.000 A.C. Es una historia rara, loca, absurda quizás con las mezclas de eras y culturas, pero que tiene los ingredientes que me transportaron a un mundo distinto. Seguiré leyendo los comentarios de cine para dejarme seducir por las películas de una o dos estrellas… Es también un derecho.

EL SHOW DEL CONFLICTO

Definitivamente no hubo mejor momento que el del conflicto con los países vecinos para montar un superconcierto. Juanes anda de gira y lo mismo Miguel Bosé… Publicidad es lo que necesitan y eso fue precisamente lo que les sobró en la preparación de un acto patriótico con el que los artistas resultaron premiando la irresponsabilidad de gobiernos que pusieron en riesgo la estabilidad de cuatro naciones.

La empresa privada y los medios se volcaron también para darse pantalla con el evento de masas que congregó a cerca de 70 mil personas en el puente Internacional Simón Bolívar, entre Cúcuta, en Colombia, y San Antonio del Táchira, en Venezuela. Las chequeras de los industriales Carlos Ardila Lulle y Julio Mario Santodomingo, así como de un buen número de empresas, se desbordaron para sobrepasar la cifra de US$300 millones que costó la generosa iniciativa del paisa de “La camisa negra”.

Trescientos millones de dólares son, mal contados, unos 57 mil millones de pesos. Con esa plata, ¿cuánta hambre no podría calmarse en la misma zona de frontera, donde la etnia wayú pasa trabajos con sus mercancías y donde colombianos y venezolanos comparten el olvido de gobiernos centrales preocupados por otros asuntos?

Bien por Juanes y Bosé, que quedaron como héroes y de paso aseguraron los llenos para sus conciertos que pronto llegarán a las principales ciudades colombianas. ¿Será que algún día el paisa de “La camisa negra” ofrecería un concierto gratis para los desplazados y las víctimas de la violencia?... Si no hay publicidad y medios, eso es muy difícil. Obviamente, faltará de nuevo la mano de Julio Sánchez Cristo y su poderosa W.

lunes, marzo 10, 2008

Y La guerra fue en Pascual Guerrero

Después de una semana de tensiones por la amenaza de guerra internacional con Venezuela, Ecuador y Nicaragua, el conflicto estalló en el barrio San Fernando de Cali, más exactamente en la tribuna sur del Estadio Pascual Guerrero. Allí saltó la válvula de escape en manos de los vándalos que tras la pasión del fútbol esconden conflictos, armas, drogas y licor.

En la refriega hubo generales bien troperos como el técnico del América de Cali, Diego Umaña quien con la precisión de un misil lanzó un golpe a su colega del Deportivo Cali, Daniel Carreño, que lo hizo rodar por la gramilla.

Atrás quedan los buenos propósitos del barrismo social o del “juego limpio…Señores”. La guerra se desató en medio de un espectáculo que por dentro está lleno de cosas oscuras, hasta donde no llega la ley. Hubo insultos de todos lo calibres, patadas, puños, navajas, piedra y vandalismo.

Lo peor de cualquier guerra son las víctimas. En la batalla del Pascual Guerrero la cifra de heridos llegó a 80, mientras que los daños materiales, tanto al Estadio como a las viviendas cercanas al escenario deportivo, aún no se terminan de cuantificar.

Absurdo que el deporte se convierta en lo que vimos el fin de semana. Ni Chavez con sus insultos y amenazas logró lo que la cabeza caliente de Umaña hizo con su colega y vecino de plaza. Al mejor estilo de las marrullerías de los jugadores Umaña lanzó el golpe y escondió la mano.

Con cierta razón un vecino del sector afirmó que ir al estadio de Cali es como firmar la partida de defunción. Ojalá el señor Umaña no tenga nada más que ver con el fútbol en Colombia y que se cumpla a cabalidad el anuncio del alcalde de la ciudad, Jorge Iván Ospina, en el sentido que la tribuna sur no tendrá público hasta cuando la gente sepa comportarse… Cosa bien difícil conociendo la pasión malsana que mueve a algunos hinchas.

miércoles, febrero 06, 2008

LA MARCHA COCA COLA

Nunca se sabrá cuántas personas marcharon en todo el mundo en contra de las Farc. Los medios especulan y quienes quieren sacar partido de la importante movilización ciudadana hacen cuentas alegres.

De todo esto, es indiscutible un hecho: el poder de la tecnología como detonante de la acción social. Ya se habían visto campañas montadas en Internet para bloquear el consumo de productos como Pepsi o la gasolina expendida por Esso y Mobil.

Hace poco un comunicador presentó en un congreso internacional el impacto que en Internet causó un rumor sobre la presencia de sustancias tóxicas en la bebida Dasani, producida por Coca Cola. En Argentina, la noticia se regó como pólvora y fue la denominada red de redes el medio que movió la voluntad de compra de al menos un cuarto de la población.

Veamos las matemáticas: Los portales de la multinacional en Buenos Aires recibieron en una época al menos 400 mensajes diarios de consumidores indagando por el supuesto problema. En una semana la cifra ascendió a 2.800 que multiplicados por cuatro dan un total de 11.200 consultas al mes. Se estima que cada persona que consultó influye en al menos otras 11 personas y, a su vez, esta segunda generación riega el rumor en al menos otras seis personas… Para no ir más lejos, se estima que en cuatro meses el tema quedó instalado en la mente de al menos 8 millones 870 mil 400 personas, correspondientes al 25% de la población total de Argentina.

De acuerdo con los datos de Coca Cola en Argentina, uno de cada tres consumidores conoce los rumores, y de ellos el 60% lo considera verdadero.

El todopoderoso Facebook se encargó de hacer la convocatoria de la marcha contra las Farc en todo el mundo. La respuesta fue multitudinaria. Esta quedará registrada en la historia como una de las más grandes comunidades virtuales en procura de una movilización ciudadana.

Las matemáticas de la marcha convocada por Internet, como el caso de los consumidores de Dasani en Argentina, funcionaron en progresión geométrica… Sin embargo, hay que mencionar un detalle: Coca Cola, como la gran afectada, no respondió a las inquietudes del público… Ojalá no pase lo mismo con las FARC, aunque es muy probable que para la guerrilla también funcione la estrategia de la multinacional gringa de hacerse sorda.

miércoles, enero 30, 2008

LA CULPA ES DE LOS BANCOS

La proliferación de negocios informales para captar dinero del público resulta apenas explicable en tiempos en que los bancos se la quieren ganar todas.

Una clienta comentaba a una cadena radial como la entidad bancaria que maneja y, de paso, se beneficia de su plata, le cobra por todo concepto: por retirar dinero, por administrar sus tarjetas, por el impuesto del cuatro por mil… En fin son demasiadas mordidas que estas entidades le dan a los ahorros de la gente.

Como si fuera poco, los bancos son las únicas entidades a las que no les pasa absolutamente nada en tiempos de crisis. Si suben o bajan las tasas de interés, sencillamente se acomodan a las condiciones del mercado preservando sus multimillonarias ganancias. Al final, los que terminan pagando los altibajos de la economía somos quienes algún día sacamos la platica de debajo del colchón para confiársela a la todopoderosa banca que hoy es un negocio global.

Es normal recibir llamadas de los bancos ofreciendo créditos y paquetes que incluyen tarjetas, chequeras y refinanciación de las deudas. Los intereses por la plata guardada no se ve, pues en los extractos es claro que los usuarios siempre salimos a deberles a los banqueros el favor de tener allí nuestros ahorros. Otra cosa es cuando usted tiene un crédito para cualquier cosa… Al final termina pagando hasta más de tres veces la deuda, sin ninguna compasión.

El cantor argentino Facundo Cabral compuso un verso que hizo furor en los años ochenta en sus conciertos por el mundo: “Quien es más ladrón, hermano, los que roban un banco o aquellos que lo fundaron”.

martes, octubre 16, 2007

¿POR BIEN SERVIDOS?

Curiosamente, en la historia del fútbol colombiano, a excepción del histórico 5-0 contra Argentina, los resultados más importantes han sido empates. En 1962 botamos la casa por la ventana cuando nuestro seleccionado empató 4-4 contra Rusia en el Mundial de Chile. Después, en 1992, la nación se lanzó nuevamente a la calle luego del 1-1 contra Alemania en el Mundial de Italia. El pasado domingo, el 0-0 contra Brasil por las eliminatorias al Mundial Sudáfrica 2010 volvió a llenar los micrófonos y las páginas de elogios para nuestros jugadores. Cuando uno no está acostumbrado a ganar esto es normal que pase.

En Argentina o Brasil un empate de sus selecciones es como perder y las críticas no se hacen esperar. Que los colombianos se atrevieron y desafiaron a los pentacampeones mundiales es cierto. Lo que resulta molesto es que la prensa se derrame en elogios cuando aún no hemos ganado. Recordemos que cuando salen las cosas mal, es la misma prensa la que se encarga de dar palo a esos mismos que hoy están endiosando por un 0-0 contra Brasil.

El 5-0 contra Argentina significó la clasificación directa al Mundial de Estados Unidos en 1994. Sin embargo, de allí salimos en la primera ronda, muy mal parados y hasta con un autogol que después le costó la vida a Andrés Escobar.

No hemos ganado nada en los mundiales. Es claro que Argentina, Brasil, Uruguay y quizás Paraguay o Ecuador, pasen directamente al Mundial de Sudáfrica. Allí estaremos nuevamente peleando por un repechaje con Chile, Perú y hasta con Venezuela. Es es nuestra realidad futbolística.

NADA MÁS QUE LA VERDAD... EN UN PAÍS ANESTESIADO

Al llegar a su final el polémico reality del Canal Caracol “Nada más que la verdad”, en el que los concursantes se enfrentan a su lado oscuro, qué bueno hubiera sido ver por allí a algunos personajes.

Pensándolo bien, algunos de los que me hubiera gustado ver enfrentados al polígrafo y a las siniestras preguntas de Jorge Alfredo Vargas son:

- Los jefes liberales y conservadores del año 1948. ¿Es verdad que ustedes ordenaron la muerte de Jorge Eliécer Gaitán?

- Ernesto Samper Pizano, expresidente de la República. ¿Es cierto que a su campaña presidencial ingresaron dineros del narcotráfico con su consentimiento?

- El coronel Alfonso Plazas Vega, excomandante del operativo de retoma del Palacio de Justicia en 1985. ¿Es verdad que Usted consintió ejecuciones sin fórmula de juicio por parte de las Fuerzas Militares en las operaciones de retoma del Palacio de Justicia?

- Belisario Betancur Cuartas, expresidente de la República. ¿Es verdad que Usted, en calidad de jefe supremo de las Fuerzas Armadas, no intervino en el operativo de retoma del Palacio de Justicia y dejó todo en manos de los militares?

- Alvaro Uribe, presidente de la República. ¿Es verdad que desde el asesinato de su padre, Usted ha apoyado el accionar de los grupos paramilitares?

- Manuel Marulanda, comandante de las FARC. ¿Es cierto que las FARC no están dispuestas a liberar a los secuestrados por razones humanitarias?

- Apolinar Salcedo, exalcalde de Cali. ¿Es cierto que Usted empeñó la ciudad de Cali a los empresarios electorales que lo ayudaron en su campaña?

- Oscar Amarilla, árbitro del partido por la eliminatoria al Mundial de Sudáfrica 2010 entre Brasil y Colombia. ¿Es cierto que Usted no pitó un penal a favor de Colombia por compensar otra jugada polémica contra un delantero brasileño en el área de Colombia?

Lo cierto es que la lista de personajes para decir nada más que la verdad es interminable en un país que se ha construido sobre la mentira. Bien lo dijo el maestro Jesús Martín Barbero en la reciente cátedra UNESCO, celebrada en la Javeriana: “Este es un país que está anestesiado”

domingo, septiembre 23, 2007

AL AMÉRICA, TODO LE CUESTA

Tal parece que nada es fácil para el club América de Cali. Después de no asistir por varios años al estadio, el pasado domingo me animé a sentir la emoción de un partido en vivo y en directo. La razón: jugaba mi equipo, el Once Caldas. Con la inseguridad de un hincha rodeado de camisetas rojas por todas partes, tomé mi lugar en la tribuna occidental del Pascual Guerrero junto a mi hijo Camilo.

La cosa no empezó bien para el América. Muy temprano, Dayro Moreno, el mismo que juega en la Selección Colombia, empalmó un rebote y puso el balón en el fondo del arco de Dudamel. América empezaba perdiendo 1-0. Después de varios minutos angustiosos, los rojos alcanzaron el empate. El estadio enloqueció. Así terminó el primer tiempo.

Al comienzo del segundo tiempo, el Once Caldas volvió a repetir la dosis y se fue arriba 2-1 en el marcador. Pasaron otros minutos de pesadilla y de llegadas que no concluían con el empate. Por fin, un tiro de esquina y un remate de cabeza permitieron nuevamente la paridad.

Cuando agonizaba el partido, nuevamente Dayro Moreno picó en punta y metió un remate que se estrelló en la base del poste. Nuevamente los rojos se pusieron pálidos. Era impensable tener que volver a remontar, por tercera vez, un marcador adverso.

Como si el angustioso resultado final 2-2 fuera poco, mientras los 25 mil espectadores disfrutábamos del partido, una banda de atracadores asaltó el vehículo que transportaba la taquilla y se alzó con cerca de $80 millones

Las finanzas del América están en crisis desde hace varios años cuando la Ley Clinton bloqueó patrocinios y enterró para siempre las gloriosas épocas en las que el Club era presidido por Miguel Rodríguez Orejuela, hoy preso en Estados Unidos por narcotráfico.

En lo deportivo y lo económico, al América todo le cuesta… Ahora entiendo bien el lamento de los hinchas americanos… Para su equipo del alma, nada es fácil en estos tiempos de austeridad, resultados pobres e inseguridad en su propio estadio.

DEMAGOGIA AMBIENTAL

Resulta curioso ver como las autoridades se inventan normas para tratar de innovar en medio del desastre ambiental que vive Cali. Ahora resulta que, a ejemplo de Bogotá, se decretó un día sin carro para el próximo sábado 22 de septiembre en una zona del centro de la ciudad.

Esto no tendría nada de particular si se viera como fruto de una acción coherente en favor del medio ambiente. La verdad, la ciudad no ha avanzado en materia de basuras, recuperación de los ríos y contaminación ambiental. Ahora parece que la gran solución está en decretar un día sin carro, sin ton ni son.

Las grandes ciudades del mundo donde se realizan estas campañas, llegan a esto como parte de estrategias de sensibilización, pero después de haber realizado un esfuerzo gigantesco y, ante todo, visible para mejorar la situación ambiental en un mundo industrializado.

En nuestro caso ¿qué impacto tendría una medida como esta?.. Las respuestas van saliendo poco a poco, Los vendedores de autopartes y los expendedores de combustibles ya pusieron el grito en el cielo… El sábado es el día para llevar al carro hacerle revisar eso que nos hizo varar en la semana, o simplemente tanquear para no pelear con los minutos en el trancón de la semana cuando se quiere llegar temprano al trabajo.

Otra cortina de humo señores del DAGMA. No les queda bien tratar de parecerse a las ciudades donde la conciencia ambiental da como para que la gente tranquilamente pueda soportar un día sin carro. Aquí es simple demagogia y otra cortina de humo en la larga lista de desastres administrativos que padece Cali.

viernes, septiembre 07, 2007

Lo que faltaba...Insolidaridad en vivo y en directo

Por JORGE MANRIQUE GRISALES

Lo que faltaba… Ahora resulta que los ciudadanos perdimos la capacidad de reacción. Tranquilamente vemos como apuñalan a alguien en la calle y no hacemos nada… Esto puede sonar a regaño pero pasó esta semana en las calles de Cali. Las cámaras del informativo de la Universidad Santiago de Cali, que se transmite por el Canal de la 14, registraron el episodio. Nadie movió un dedo para evitar que un hombre y una mujer acuchillaran a un comerciante a plena luz del día, en presencia del pequeño hijo de la víctima.

En contraste, los noticieros nacionales (Caracol y RCN) transmitieron lo que ciudadanos bogotanos hicieron con un conductor que quedó atrapado entre las latas de su camión luego de sufrir un accidente. El hombre transportaba varillas de hierro y al frenar bruscamente, la carga aplastó la cabina del vehículo. Rápidamente, los transeúntes se subieron al camión y lo descargaron para poder sacar al conductor. Uno de los espontáneos rescatistas afirmó que hay que “hacer lo que sea por salvar una vida”…. Dura lección para los caleños.

Pero no es la primera vez que sucede este tipo de insolidaridad. Hace algunos años, el Canal RCN gravó como apuñalaban un zapatero en la población caldense de Chinchiná ante la mirada impasible de la Policía Nacional. Ahora resulta que el comandante de la Policía de Cali, general Gómez Méndez, sale a regañar a los ciudadanos que no hicieron nada por el comerciante… Hay que recordar, general, que este es un mal que nos cobija a todos y es bueno pensar qué podemos hacer.

Mucha campaña, muchas promesas se ven por estos días en vallas, radio y televisión. Megaproyectos, sueños de una ciudad mejor… Todo cabe en las campañas que buscan los votos de los caleños…Pero, ¿nos estamos reconociendo como ciudadanos solidarios?.. ¿Qué nos pasa? Da rabia pensar que si uno estuviera cerca del grotesco episodio quien sabe si estaría dispuesto a hacer algo, pues también estamos arrinconados por los que arreglan las cosas a punta de puñal.

lunes, julio 30, 2007

¿DÓNDE ESTÁN LOS DETRACTORES DE LÓPEZ?

Colombia expresó su pesar por la muerte del expresidente Alfonso López. Ansioso, busqué el pasado domingo en El Espectador los vestigios de los contradictores del ilustre desaparecido y sólo encontré elogios y más elogios.

Albergaba la idea de un periódico que en otra época combatió la corrupción, la injusticia y que por su firme posición frente al delito organizado perdió a su director y algunos corresponsales y funcionarios en varias partes del país.

En mi mente aún estaban encendidas las brasas de mis primeros años como reportero en El Espectador, cuando la vida me dio la oportunidad de trabajar en un periódico que a costa de sufrir retaliaciones publicitarias se enfrentó a uno de los grupos económicos más poderosos de la historia económica del país, encabezado por un primo de López Milchelsen, el también desaparecido Jaime Michelsen.

Recordé también la figura de Luis Carlos Galán, quien había hecho tolda aparte del Partido Liberal, en oposición a López y los viejos caciques de la política tradicional. El Espectador se la jugó por Galán mientras que El Tiempo lo hizo por López.

A pesar de la envoltura social, que le permitió encabezar causas por los desprotegidos, desde cuando esgrimió las banderas del Movimiento Revolucionario Liberal, López nunca abandonó su condición de gran barón de la política de trapo rojo. Fue el dueño de la maquinaria electoral que cobijó a personajes como Samper, Santofimio, Serpa y Name con todas las nefastas consecuencias que eso tuvo para el país.

Intelectual, visionario, esposo, padre, vallenatólogo…Todo lo que quieran, pero López también marcó la historia con escándalos como el de la construcción de una polémica carretera hasta su Hacienda La Libertad en los Llanos, o el famoso Fonsi-jet en el que viajaron los áulicos de la época.

A López le terminó sucediendo lo mismo que a Tirofijo y Fidel Castro… Por su avanzada edad, terminan sin adversarios de peso a la vista… Todos ya están bajo tierra.

Lamenté mucho que El Espectador no hubiese recordado a Klim o a Alfonso Castillo, los columnistas que en su época obraron como la conciencia de los que no tienen voz en las altas esferas de la política y el Estado… Muy respetuoso, eso sí, el maestro Osuna y su alter ego, Lorenzo Madrigal, le dedicaron una glosa al ilustre desaparecido… Parece que el peso de tanta historia también los agobió como al resto del país.

jueves, agosto 24, 2006

El malo del paseo

Qué grato recordar buenas conferencias cuando uno no tiene que estar pendiente de los detalles. Lo confieso públicamente... Fui el desalmado que le escribió a Carlos Duque que le quedaban cinco minutos de charla... La respuesta fue avasallante y me sentí terrible, pues el público quería más y Carlos Duque lo sabía muy bien.

La cancha que le ha dado la política lo convierten en un "anfibio" que se mueve por entre todos los públicos... Por algo es el publicista más reconocido del país. Recordé a un muy querido colega mío que en un de los afanes de cierre de periódico hace muchos años editó (cortó) un artículo de Gabriel García Márquez en el diario El Espectador. Creo que hoy experimenté el rigor de ese pecado de pretender "cortarle el chorro" a alguien que sabe muy bien lo que está haciendo.

Cuando al final Duque quiso mostrar algo de su trabajo y, como un consuelo de tontos, lo único que atiné a hacer fue aplaudir para que lo hiciera. Habíamos rebasado el tiempo de la conferencia por más de media hora. Atrás del escenario, el grupo "La Fábrica" esperaba ansiosa poder instalar todo para iniciar su ensayo del toque del último día de las Jornadas. Pensé en el profe Juan Pablo Carrascal que se ha movido como hormiga para el cierre, pero no estaba dispuesto a volver a embarrarla poniéndole límites a la historia mejor contada que he escuchado de la imagen en el mundo.

Comprendí que Duque no hace charlas por cumplir, saca todo el arsenal y conduce por los laberintos de la expresión lo que ha sido el mundo con una lectura clara de lo que la comunicación puede hacer. A mi lado estaba Johanna Cristancho (Juana para sus amigos) y como para que no se me olvidara le dije: "No se te olvide que en últimas lo que tenemos que hacer en comunicación es intervenir la realidad". Esa misma realidad que Duque nos mostró desde la fotografía, los medios, el arte, el graffitti y la irreverencia de quienes han buscado cosas nuevas.

Salí satisfecho, aunque jamás olvidaré que por estar atado a la programación, traicioné lo que la mente y el corazón me dictaban: "A este hombre hay que escucharle el cuento completo pase lo que pase".

Del tercer día de las Jornadas me quedaron también otras imágenes:


- El corazón de la campaña "Colombia es Pasión" que me recordó el corazón encendido en llamas de un cuadro del Sagrado Corazón de Jesús con el que el poeta nadaista Gonzalo Arango pretendió encender un cigarrillo en la casa de "Cochise", la gloria del ciclismo colombiano de los años sesenta, después de clavarse una buena dosis de tequilas.

- La expectativa manejada por Mario Bertieri como estrategia para explicar la expectativa de los Reyes.

- Las propaganadas de Davivienda del Mundial.

- El lleno a reventar del Auditorio Javeriano a las tres de la tarde y la cara de desconcierto de muchos estudiantes de Comunicación y Administración cuando les dijeron que todo estaba full. No valió aquello que "aunque sea en las escaleras".

- Las propagandas de Davivienda y la campaña de Nike sobre el "jogo" bonito que no se vio en las canchas de Alemania.

- El espectáculo del montaje televisivo del Mundial...

- Claro.... No puedo olvidar ese maldito pedazo papel en el que le escribí a Carlos Duque anunciándole que le quedaban cinco minutos... Ojalá pudiera "hacerle delete" a esa parte.

Ciudad de mestizajes


Quizás un buen resumen del segundo día de las Jornadas de Comunicación Mercadeo y Publicidad de la Javeriana Cali se encuentre en una expresión que le escuchamos al profesor Manuel Seilla.: "Cali es una ciudad de mestizajes".

Digo bueno resumen por cuanto en la expresión se juntan muchas cosas: mente y corazón, propuesta y contrapropuesta, lo sublime y lo profano.. En fin. lo cierto es que la propuesta de Visual Gore, causó polémica por lo crudeza con que se aproxima a la realidad. Recordé algo de Pasollini o quizás también de Buñuel.

Así mismo, Fabián Penagos, de Ninja Pingüino, sin titubear, reveló como el arte y la expresión dan para todo. Hablaba de cómo financiar el goce estético con un modelo de negocio, pero también de como llevar el diseño a medios masivos con posibilidades como la infografía.

Impresionante lo de Anatomique, de Barcelona. Desborda los sentidos con lo virtual de la música que se construye desde lo real del cuerpo humano. Me alegré mucho de poder contemplar esa pequeña puesta en escena que me bastó para pensar que, como rezaba un antiguo eslogan de casa Corel Draw, el límite en este cuento es la imaginación.

El profesor Paul Bromberg hizo una ingeniosa transición del diseño a la Cultura Ciudadana. Su cuento lleva más de 10 años y sigue muy vigente. Lo interesante es que él, desde su trinchera de profesor, sigue moviendo el tema, sin dejarse seducir por las mieles del poder que una vez probó siendo alcalde de Bogotá.

Con Volta Volta, Luis Carlos Echeverry y María Antonio Otoya exploran diseño, música y multimedia. Pura expresión...No entro a comentar el desfile porque no soy experto en la meteria. Lo único que puedo decir es que se vio y se sintió muy bien la atmósfera que se creó en el Autorio Javeriano... Repito: pura expresión.

martes, agosto 22, 2006

Ciuadadanía sin participación


No es por las sillas vacías en el Auditorio... El tema se sumerge en lo profundo de nuestro ser colombiano. Al parecer, no superamos la sensación que lo tenemos "todo bajo control" pero no nos comprometemos de lleno a tratar de cambiar las cosas.

El Periodismo Ciudadano puede sonar lejano para una Carrera que no tiene Enfasis en Periodismo, pero lo cierto es que de fondo están los temas que hoy hacen que Cali esté secuestrada por los estereotipos y la información fragmentada.

Como un fogonazo, se me vino a la mente la noticia con la que Noti 5 abrío su emisión del lunes en la noche : "Once heridos deja accidente en la Calle Quinta"... La historia se resume en un hueco, que según uno de los testigos, tiene 30 centímetros de profundidad, y que por evitarlo un conductor aplicó los frenos a fondo haciendo que una buseta que lo antecedía se estrellara aparatosamente.

Conocimops el hueco, escuchamos los testimonios, pero la historia no concluyó. El reportero no le hizo seguimiento a la noticia que ocurrió hacia el mediodía. Para la emisión de las 8:30 de la noche ya debería haber una respuesta de las autoridades.... Lo del hueco, los heridos y demás quedaron registrados como una novedad más del día festivo en la capital del Valle.

Cuando estalló un carro bomba hace algunos días en el Vallado, algunos se asustaron mucho. Una de nuestras estudiantes comentaba entre lágrimas que su papá vivía por ese sector y no sabía nada de él. Sentimos la tragedia cerca y pensamos que había cosas que cambiar.

Pero nos sumergimos nuevamente en nuestras rutinas y esperamos que las cosas cambien por sí solas. Ayer ví ciudadanos interesados en lo que pasaba en el Auditorio Javeriano y me dio gusto pensar que nuestra casa de estudios puede albergar esos puentes que se trazan desde las audiencias hacia nuevas formas de volver significativo lo que pasa en Cali.

Pero al final me quedé preocupado cuando mi colega de Caracol Radio, Guillermo Vallejo, después de auscultar el Auditorio me preguntó :¿cuántas personas le caben? Con pena propia y ajena le respondí: novecientas.

lunes, junio 06, 2005

TANGO FEROZ O LA HISTORIA DE UNA PASION QUE DUELE

Por JORGE MANRIQUE GRISALES

Gracias a Gabriel Omar Batistuta, el implacable delantero de la Selección argentina, Adriana recuperó a su escurridizo marido. Después del 3-1 en la fría noche del Estadio El Campín, ella volvió a ver a su hombre tal cual era hace tres campeonatos mundiales de fútbol, cuando la Selección Colombia no lo trasnochaba.

En esos primeros años dorados de su matrimonio, su esposo Antonio se limitaba a ver los resultados de los partidos en los periódicos, pues la mayoría de las veces se quedaba dormido frente al televisor cuando no pasaba nada importante con Colombia y él sabía que la Selección no estaba como para ir a un Mundial. Total, que la vida transcurría sin sobresaltos y Adriana no tenía rivales, con guayos y pantaloneta, al momento de ir a la cama con su marido.

Sin embargo, soplaron vientos de desgracia para la joven cuando un odontólogo chocoano, de nombre Francisco Maturana, comenzó a vender la idea de ir con un equipo colombiano a disputar el Mundial de 1990 en Italia.

Después de un agónico gol de “El Palomo” Uzuriaga en Barranquilla frente a un serio y ordenado equipo de Israel, el piso comenzó a movérsele a Adriana. Colombia estaba clasificada y su esposo estaba llorando de emoción frente al televisor, tal como lo hacía en la pantalla chica el comentarista Luis Alfredo Céspedes recordando que desde el lejano 4-4 con la Unión Soviética, en el Mundial de Chile de 1962, no había historia para el fútbol colombiano.

Llegó el Mundial de Italia y Adriana comenzó a ver oscuro el panorama. Su esposo sudaba la calentura futbolera envuelto en la bandera tricolor y no llegaba a la casa después que jugaba la Selección nacional.

La cosa se puso dramática con el gol de Freddy Rincón a Alemania. Esto significó para Antonio dos días de celebración con los compañeros de la oficina. Sin embargo, días después Mila, un veloz moreno de Camerún, sacaría a “nuestra gloriosa Selección” de la contienda por la Copa Mundo.

LO PEOR: 5-0 CONTRA ARGENTINA

Pero aún estaba por venir lo peor. En las eliminatorias del Mundial de 1994 se enfrentaron en el Estadio de River, en Buenos Aires, Colombia y Argentina.

Antonio se endeudó con una agencia de viajes y se largó para la capital argentina. Adriana vio con resignación uno a uno los cinco goles de Rincón, Asprilla y el “Tren” Valencia. “Final, final, no va más”, escuchó decir al narrador cuando el partido terminó y ella creyó firmemente que con él también acababa su matrimonio: estaba convencida que su esposo se quedaría a vivir con su amada e invencible Selección Colombia, “la mejor del mundo”.

Antonio regresó pero a empacar maletas para ir a ver a Colombia coronarse campeón mundial de fútbol en Estados Unidos. Sin embargo, las derrotas 3-0 y 2-1 ante Rumania y Estados Unidos, con autogol incluido, le volvieron a Adriana el alma al cuerpo ya que pensó que al fin su esposo regresaría manso a su lado como el guerrero después de la batalla.

¡Qué lejos estaban sus cálculos! Pues llegó el Mundial de Francia y con él nuevamente se le subió la temperatura futbolera a su esposo, quien sacó a plazos los tiquetes y las boletas para ver el resurgimiento glorioso de la Selección Colombia en tierras europeas.

En esa ocasión, Inglaterra le recordó a los colombianos que no habíamos ganado nada en materia futbolística como Selección Nacional de Mayores y nos despachó rapidito de la fase eliminatoria de Francia 98.

Antonio había vivido intensamente los procesos Maturana y “Bolillo” Gómez. También se había leído todos los libros sobre nuestra Selección que después del inolvidable 5-0 habían escrito Peláez y otros pontífices “de la narración y el comentario”. A pesar de la adversidad en los Mundiales de Estados Unidos y Francia, el hombre no se resignaba a enterrar su ilusión.

Como el Ave Fénix, surgió de las cenizas de un vergonzoso 9-0 frente a Brasil el “Chiqui” García. Pasaron los días y el 0-0 contra los tetracampeones del mundo en el primer partido de la eliminatoria del Mundial de Corea y Japón del 2002 nos devolvió a los tiempos del 4-4 contra la URSS y el 1-1 contra Alemania que tanto regocijaron el sufrido corazón de los hinchas colombianos.

Luego vendrían el 1-1 contra Bolivia en La Paz (“toda una gesta a 3.600 metros sobre el nivel del mar”) y la “contundente” victoria 3-1 contra Venezuela. Hasta aquí todo estaba servido como para recordarle a Argentina el 5-0 de 1993. La cita era en El Campín la noche del 29 del junio del 2000.

Como de costumbre, Antonio se fue desde las dos de la tarde con la “barra” de la oficina rumbo al estadio. A las nueve de la noche, cuando el árbitro dio inicio al partido, ya estaba sin voz de tanto gritar, azuzado por las cámaras de televisión y los reporteros que les pedían a los hinchas que repitieran una y otra vez el estribillo aquel de “eeoo-eeoo, Colombia ganará”.

Vino el primer gol de Batistuta y las voces en El Campín se acallaron, aunque sólo por tres minutos, pues de las agotadas gargantas salió otro grito de alegría cuando Frankie Oviedo empató el partido. Todo indicaba que el primer tiempo acabaría 1-1-, pero otra vez Batistuta silenció el estadio con un espectacular gol.

Las gargantas, los ánimos y la fuerza por Colombia se renovaron para la segunda etapa del partido, pero los planteamientos del “Chiqui” fallaron y faltando 15 minutos para el final, Hernán Crespo sentenció la noche colombiana con un inobjetable 3-1 a favor de los gauchos.

Mientras esto sucedía, en el corazón de Adriana revivía la esperanza de tener pronto de regreso a su marido. Mantuvo el televisor apagado durante el primer tiempo y lo encendió sólo cuando escuchó el crujir de dientes del vecindario. Ya el asunto estaba liquidado.

Tal como lo había pensado, Antonio se vino “derechito” para la casa. Sonriente abrió la puerta con una botella de vino en la mano. “No más 5-0… Vamos a brindar porque esta noche no hay nada que celebrar… Se acabó esta vaina”, sentenció antes de apretar contra su cuerpo a su mujer y estamparle un cinematográfico beso. Esa noche el hombre no habló de fútbol. Ni siquiera mencionó lo de la inclusión de Dinas en la alineación a última hora o de la orfandad de Juan Pablo Angel en el ataque colombiano. Se llevó a Adriana a la cama y le hizo el amor consciente de cada centímetro cuadrado de ese nuevo campo de juego. Adriana lo acogió con la ternura con la que se recibe a un hijo pródigo y al cerrar los ojos vió claramente a Batistuta con los brazos abiertos y entonces comenzó amar sus dos golazos, sus ojos azules, su cabello largo y su chivera… “Te adoro Batistuta”, pensó, mientras su esposo comenzaba a darse cuenta de las noches que había perdido por andar pendiente de una pasión que duele y que se llama Colombia.

viernes, junio 03, 2005

Otra forma de ejercer el periodismo

Hoy más que nunca, se puede ser un receptor activo con respecto a lo que sucede en el mundo. La opinión de la calle o del café pueden tener cabida en muchos sitios del ciberespacio. Es como volver a los tiempos en que las noticias se conocían en las tabernas, luego que los viajeros de llegaban a los puertos. Abrimos aquí una tribuna para esas noticias cercanas que nos mueven la existencia.